La misión de los Salesianos de Ecuador tras el terremoto: reconstruir personas

Hace ya tres semanas del terremoto que devastó la costa de Ecuador con una intensidad de 7,8º en la escala Ritcher. Un terremoto que dejó 660 personas muertas, miles de heridas e innumerables daños materiales. Pero el terremoto ha dejado a su paso no sólo la destrucción y la muerte; sino personas abatidas y desoladas. “Nos hemos encontrado personas que no consiguen salir del golpe, del impacto del terremoto y se les ve apagados, silencioso, con una enorme tristeza”, nos cuentan los salesianos.

La Salesianos, apoyados por el profesorado y personas voluntarias trabajan a diario pensando en el bienestar de la infancia y la juventud. Aunque las clases estén suspendidas, los docentes asisten a la institución. Cargar bancas y mesas, clasificar las donaciones y entregar alimentos en barrios necesitados, son algunas de las actividades que realizan las personas docentes. “Ellos han puesto el hombro para ayudar a la gente y contribuir para que superen poco a poco la difícil situación que atraviesan, producto del terremoto”.

Una de las tareas de los salesianos y de los educadores es acompañar a las personas, no han olvidado los miles de estudiantes que “viven sin hacer nada”, porque no hay una escuela, ni ambientes adecuados para atenderlos, por ello los salesianos han comenzado con la demolición de las estructuras educativas destrozadas,  para atender a los miles de niños, niñas y adolescente que “más que nunca necesitan una casa que los acoja, de un patio donde jugar y una casa que lo acoja”.

Recuerda que si quieres colaborar con los Salesianos de Ecuador, puedes hacer un donativo en el número de cuenta ES97 2100 7337 3602 0004 0559 con el concepto “Emergencia Ecuador”.