Un salario justo para las productoras de Ecuador

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Solidaridad Don Bosco ha iniciado en la provincia de Bolívar, en Ecuador, el proyecto “Fortalecimiento de pequeñas productoras rurales en Salinas (Ecuador)”con financiación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional, junto a la Fundación Familia Salesiana Salinas, nuestro socio local, que lleva más de 20 años trabajando para mejorar la vida y empoderar a la población local.

El proyecto quiere dar respuesta a las necesidades de las productoras locales de plantas aromáticas de la zona de Salinas de Guaranda, para que puedan producir de la forma más eficientemente posible, y puedan comerciar sus producción a un precio justo.

El proyecto incluye varias acciones: la reconstrucción de una fábrica de procesamiento de plantas aromáticas, el apoyo en la producción en los huertos mediante el apoyo técnico y procesos de capacitación del campesinado, la apertura de canales de comercialización, y la organización de las productoras en asociaciones, lo que esperamos que pueda generar un cambio importante para la población indígena y campesina de la provincia de Bolívar, una zona azotada por la pobreza y la desigualdad.

Estado del proyecto

Ya han dado comienzo las labores de reconstrucción de la fábrica, cuidando aspectos como los parámetros de calidad que requiere el procesamiento de alimentos o que la zona de recepción sea adecuada para todos los productores y productoras que traerán sus plantas aromáticas.

Por otro lado, se está dando apoyo técnico a huertos productores de plantas aromáticas y se ha motivado a nuevas personas interesadas en implementarlos; también se está gestionando la organización de la producción por sectores, ya que dentro del proyecto se incluyen cerca de 200 campesinas y campesinos, que habitan en más de 10 comunidades, y al estar en zonas con diversidad orográfica y climática desde los 500 hasta los 3700msnm (metros sobre el nivel del mar), las plantas presentan una adaptación diversa.

A las productoras se les está animando a organizarse en asociaciones, pero es un proceso que conlleva numerosos eventos para la concienciación y coordinación; mientras tanto, se está dando a conocer el proyecto, animando a la gente a participar en la producción y en la venta de plantas aromáticas en la planta procesadora temporal. Las personas agricultoras, muestran gran entusiasmo por el acompañamiento continuo que tienen en sus huertos, y porque gracias a éste proyecto se asegurará la venta de sus productos a un precio justo.

Testimonios

  • Flor Aidé Aguilar tiene 22 años y es madre soltera procedente de la comunidad indígena Yurak-Ukha vende “plantas nativas de los bosques como cola de caballo, malva, matico”. Aunque ha vendido en diversos lugares, nos cuenta que a veces se desanima porque tiene que desplazarse muy lejos para venderlas y “luego no me pagan lo justo”. Cree que gracias al proyecto todo será más fácil y sueña con tener su propio terreno y puedan vender sus plantas directamente.
  • José Luis Pungaña, con discapacidad intelectual del 60%, tiene un huerto donde cultiva manzanilla, menta y diversas hortalizas. Mostró una gran alegría y entusiasmo al contarle que cuando se abra la nueva fábrica procesadora de plantas aromáticas, se le asegurará la compra de sus plantas a precios justos. José Luis nos demuestra que la discapacidad no es un límite para su desarrollo personal, económico y psicológico.